Cuatro mil puertas abiertas: las portadas de Daniel Gil

Cuando camino por las calles de la Ciudad de México, a mi paso encuentro construcciones que atraen fuertemente mi atención; no me refiero únicamente a los magníficos palacios que todos admiramos, hablo de aquellos edificios olvidados que siguen en pie milagrosamente, construcciones que han sufrido el embate de los años, vecindades sombrías que están a punto de derrumbarse y que aún así conservan la dignidad y belleza que les fueron dotadas en su creación. Las fachadas de estos singulares sitios me invitan a asomarme y descubrir lo que hay en su interior. Se me presentan como puertas abiertas al descubrimiento, la sorpresa y la imaginación.

Mi relación con los libros es similar, me gusta asomarme a ellos invitada por sus fachadas, pues en sus portadas es donde he encontrado el acceso a más de un paraíso. Al ser diseñadora editorial, mi contacto con estos seres de papel se convierte en una experiencia múltiple: disfrutarlos desde su esencia cultural, literaria o conceptual, pero también desde su reveladora materialidad; mirarlos, olerlos, palpar la tersura o rugosidad de su papel, escudriñar en sus formas tipográficas, detenerse en sus detalles e imaginar cómo fueron creados, quién los diseño, en qué espacio y en qué tiempo, cómo es que se tomaron las decisiones que les dan identidad, etc. El director de la afamada escuela de diseño Bauhaus, Walter Gropius, decía que diseñar libros era una forma de hacer arquitectura, bajo este concepto el libro se nos presenta como un espacio susceptible de ser habitado, refugio de los lectores que en él se adentran, pero también espacio que resguarda la esencia de quienes lo crearon, algunas veces tímidamente en algún guiño de letra, otras con una impronta tan profunda, que es difícil ignorarla.

 

Las puertas de Daniel Gil

Aunque en nuestro país su nombre y trabajo es conocido sólo por una minoría en el gremio, Daniel Gil es quizá el diseñador editorial más trascendente de España durante el siglo xx. En el lapso que va de 1966 a 1992 ocupó el cargo de director artístico en Alianza Editorial y durante ese periodo produjo una sorprendente colección de alrededor de cuatro mil portadas de libros, cuyo impacto modificó los paradigmas no solamente del medio editorial español, sino de la edición en castellano en general, incluido nuestro país. La trascendencia de su trabajo es tal que no sólo provocó una influencia inmediata entre sus colegas contemporáneos que buscaron imitar sus hallazgos artísticos, sino que ésta ha prevalecido desde entonces y hasta el día de hoy en la práctica del diseño. En México podemos detectar su influencia en el trabajo de los grandes fundadores del diseño gráfico nacional como Vicente Rojo, Rafael López Castro y Luis Almeida, entre otros.

image_3 image_1 image_2

En el trabajo de Daniel Gil es evidente su formación artística, se sabe que cursó estudios en la Escuela de Artes y Oficios alrededor de 1945, posteriormente viajó a Madrid para estudiar la carrera en Bellas Artes que dejó inconclusa. En 1956, año de conflictos estudiantiles en el País Vasco y en Cataluña, Daniel viajó a la Unión Soviética y a su regreso pasó por Alemania, donde conoció la mítica escuela de diseño Ulm, en la que durante seis meses cursó algunas clases como oyente, para después volver con una renovada visión del diseño, de su impacto y responsabilidad social y cultural. A su regreso, Gil incursionó de lleno en el ámbito del diseño y realizó algunos carteles, revistas y hasta azulejos. En 1961, la discográfica Hispavox lo comisionó para realizar el diseño de un material gráfico, el resultado gustó tanto que decidieron contratarlo como diseñador de la empresa, en ella se desarrolló por un tiempo hasta convertirse en director de arte de la misma, en esa etapa comenzó a definirse su peculiar estilo. Este periodo coincide con el nacimiento de agrupaciones e iniciativas interesadas en consolidar la naciente profesión del diseño gráfico, además de la recuperación del sector editorial.

image_6 image_5

En 1965 fue fundada Alianza Editorial por José Ortega Spottorno, al lado del periodista Javier Pradera y Jaime Salinas; éste último fue quien invitó a Daniel Gil a colaborar como director artístico de la editorial, donde gozó de plena libertad creativa para realizar sus innovaciones y es gracias a estas condiciones idóneas que la colección de libros de bolsillo de Alianza Editorial se convirtió en un ícono de la cultura visual española por la fuerza y originalidad de las imágenes de su creación. Gil buscaba no ser descriptivo o reiterativo del contenido del libro y creaba imágenes que poseían un discurso propio. Acudía al rastro madrileño en busca de objetos singulares, ya fueran cotidianos, piezas de contextos ajenos, en desuso o antigüedades y su trabajo consistía en la deconstrucción o resignificación de los mismos; al generar sus composiciones los dotaba de una voz, las hacía dialogar entre sí para posteriormente enriquecer ese diálogo con el espectador.

image_9 image_10 image_11La fotografía jugaba un papel importante en su trabajo, citando a Raquel Pelta, esta es “la fase de su congelación icónica” en la que más que una toma artística o expresiva, buscaba la confrontación más realista de la pieza fotografiada. La tipografía es un tercer elemento que entra en juego en sus composiciones y es un territorio de exploración y diálogo constante, una búsqueda de equilibrio compositivo entre ésta y la imagen. Una innovación más de la colección de bolsillo fue el uso de papel couché, el cual permitía omitir el proceso de plastificado y que al igual que el diseño de sus portadas, fue un recurso ampliamente imitado en aquella época.

image_12 image_13 image_14Cada cubierta de Gil se desenvuelve como un microuniverso. Lejos de la concepción tradicional que suele tenerse de colección editorial, en sus portadas no encontramos elementos unificadores, los usos tipográficos son distintos en cada una, lo mismo que el color y la ubicación de los elementos compositivos. Era una época de exploración de recursos gráficos como la cuatricromía, el uso de tintas directas, las cualidades plásticas de los papeles y evidentemente las posibilidades de la fotografía. Es quizá lo que ahora llamamos “diseño de autor” lo que otorgó a las portadas de Alianza Editorial la cohesión e identidad que por tantos años las caracterizó.

image_15 image_16 image_17

En 1984, Daniel Gil recibió la Medalla de Oro de Bellas Artes y en ese mismo año en nuestro país se presentaba una exposición de su trabajo en el Museo Carrillo Gil. En 1992 dejó de laborar para Alianza Editorial y ejerció independientemente algunos años más. Para entonces sufría ya de la enfermedad de Parkinson que paulatinamente fue impidiéndole continuar con su trabajo. En 2001, a pesar de la evidente importancia de su trayectoria profesional y del impacto de su trabajo en la historia del diseño español, le fue negado el Premio Nacional de Diseño y se le otorgó una mención honorífica que lógicamente rechazó, no sin el apoyo y la indignación de colegas de la talla de Enric Satué, Alberto Corazón y Javier Mariscal, quienes junto con muchos otros diseñadores se manifestaron en apoyo a Gil. En 2003, con más justicia, la revista Visual creó los Premios Daniel Gil de Diseño Editorial, dándole un merecido valor al nombre de quien ya era una leyenda del diseño.

image_18 image_19 image_20

El 14 de noviembre de 2004 falleció Daniel Gil en Madrid. A su muerte su biblioteca personal, fotografías, dossiers de prensa, objetos, cubiertas de libros, carteles, collages y materiales de trabajo fueron donadas a la Escuela de Arte Número Diez. En 2006 por motivo del 40 aniversario de la fundación de Alianza Editorial, se editó una selección de títulos de la colección de bolsillo, en tapa dura y con las cubiertas originales que creó.

image_21 image_22 image

Actualmente su trabajo está prácticamente fuera del mercado editorial, así que si algún día tienen la suerte de encontrarse en una librería de viejo o usado alguna de sus puertas, no duden en abrirla y reencontrarse con este gran creador.

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>