Cultura Anónima

Artículo escrito por: Alguien

La humanidad, desde sus orígenes, ha tenido una sed insaciable de información; somos seres que dependemos de conocimientos nuevos, todos los días tenemos que aprender algo. Por esto es inaceptable para nosotros ser excluidos de cualquier fuente de datos.

Ocultar algo ‒cualquier cosa‒ siempre ha sido incómodo para aquella persona que desconoce lo oculto. No importa si está relacionada o es de su interés, el hecho de saber que alguien no nos quiere mostrar algo eleva nuestras defensas e impulsa nuestra curiosidad. Sin embargo, nada genera más inseguridad que una persona esconda su identidad. Por ejemplo, el gobierno no se alertó cuando Sebastián Guillen Vicente tomó un rifle, ni cuando comenzó a organizar comunidades indígenas, mucho menos cuando se internó a la selva; el gobierno se preocupó cuando Sebastián ‒si es que es él‒ se colocó un pasamontañas y dio a luz al Subcomandante Marcos, cuando cubrió su rostro y se convirtió en una figura de “comodín”: ahora ese personaje armado podía ser cualquier persona.

SUBCOMANDANTE MARCOS HQ.jpg hq gvSub Marcos

En estos tiempos de comunicación masiva y no física, el anonimato en internet se ha convertido en una gran herramienta y peligro. Con el crecimiento de las redes sociales, se ha intentado colocarle un rostro a un usuario, tener una base de datos sobre sus comentarios, fotos y experiencias. Páginas como Facebook y Twitter nos permiten, sin haber tenido contacto previo, una opinión sobre alguien. Sus gustos musicales, sus viajes, su situación sentimental y demás información están al alcance de nuestras manos.

En contraparte, existen páginas ‒cada vez menos‒ que se basan en el anonimato. Los usuarios se convierten en folios, sin historial de actividades ni mucho menos una foto. El resultado son comentarios, en su mayoría, ofensivos en muchas maneras. Comentarios racistas, misóginos, antirreligiosos son los principales: la discriminación en todos niveles. Sin embargo, dentro de toda esta anarquía que explota la libertad de expresión, existen reglas y códigos de conducta. Prueba de ellos es la página 4chan y su comunidad, la cual se vio forzada a vetar a todo aquel que agregara material inapropiado como pedofilia y tortura.

DiegoEveillard1Magritte

El abuso del anonimato de este portal ha puesto en duda la identidad de su creador, Christopher Poole, también conocido como “moot”, quien fue nominado dentro de la encuesta sobre las 100 personas más influyentes del mundo en el 2009, concurso realizado por la revista TIME. No sólo la comunidad de /b/, como se conoce a 4chan en internet, logró que “moot” ganara, sino que hackearon la encuesta para que las iniciales de los primeros 21 candidatos formaran la frase “MARBLECAKE ALSO THE GAME” (perdí). “Marblecake” es parte del primer mensaje de Anonymous, grupo de ciberactivistas que nació en 4chan, contra la Iglesia de la Cienciología y “the game” es el primer juego viral.

here-is-4chan-founder-moots-full-testimony-from-the-palin-email-trialChristopher Poole, “Moot”

El Internet es, sin duda alguna, la herramienta con mayor alcance comunicativo que hemos creado y esto se lo debemos en parte al anonimato. Sean quienes no pueden ser en la vida real, inventen historias como las que les cuentan a los taxistas, no tengan miedo a mentir en este medio, al fin y al cabo quienes nos están leyendo también lo hacen. Recuerden que la gran ventaja de no ser nadie, es que pueden ser cualquiera.

1374633424543Anonymous

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>