De comparaciones, memes y locura en tiempos de elecciones

Dentro del universo de lo que es probable, quizá hoy en día una de las cosas más probables es que usted que lee estas palabras, en al menos una ocasión, viera un meme en su red social predilecta. En tiempos de elecciones y con el ímpetu desatado por las contiendas que definirán el destino de miles de millones de pesos y definirán las autoridades que ejecutaran políticas públicas que afectaran para bien o para mal sus vidas, la aparición de memes no es una rareza.

Sin embargo, en este proceso electoral parece que ha surgido de forma decidida una variante de este fenómeno de las redes al que llamaré “meme informativo”. Cosa curiosa este fenómeno pues combina el humor característico de su variante tradicional con la ambiciosa tarea de querer persuadir acciones políticas entre quienes los miran.

EPN

Usted se estará preguntando ¿de qué estoy hablando? De lo que hablo es de la aparición de comparaciones inter sexenales e inter partidistas que circulan por las redes en forma de a veces divertidos memes que resaltan el actuar de políticos, sus dichos, cifras de sus gestiones y un toque de humor para endulzar.

Pero lo que en principio parecería ser un ejercicio saludable de humor e información termina por tener un lado triste y perverso: la desinformación. Al leer una buena cantidad de estas imágenes que circulan por las redes, el ojo entrenado puede reconocer serios problemas entre las comparaciones que presentan. En el terreno económico, por ejemplo, se comparan cifras en términos reales con cifras en términos nominales, comparan valores en pesos corrientes con pesos constantes, comparan valores de divisas en paridad de poder de compra o PPP (por sus siglas en inglés, Purchase Power Parity), incluso cometen el clásico error de comparar un flujo con un stock.

Todas estas comparaciones espurias tienen el objetivo de representar la gestión de algún político o de su partido como claramente superior a la obtenida por otros políticos y sus respectivos partidos. La meta es llamar al voto por aquel que sale favorecido en el cotejo. Aquellos que promueven estas comparaciones en el peor de los casos mienten descaradamente, abusando de la falta de conocimiento de parte de la población, en el mejor de los casos sólo son profundamente ignorantes de lo que intentan discutir.

Videgaray

El ejemplo más atroz de estas comparaciones es el que pretende comparar las reservas internacionales y el valor del tipo de cambio de los últimos sexenios, desde el presidente Salinas, pasando por Zedillo, Fox, Calderón, hasta el actual presidente Peña. Este meme es particularmente alarmante porque ignora algunas cuestiones de teoría económica que son simplemente básicas, como la diferencia entre una devaluación y una depreciación (la primera por decreto gubernamental, la segunda por mecanismos de mercado, la flotación de la moneda). Esta comparación pasa por alto el pequeño detalle de que, hasta el año de 1995, la moneda no flotaba libremente, es decir, antes de ese año era posible devaluar. En el mundo post 1995 mexicano no lo es. El autor del meme asume que una moneda de menor valor es necesariamente algo negativo, cuando en la realidad puede ser muy positivo al hacer más competitivas las exportaciones.

Siguiendo ese mismo meme, otra falacia escandalosa es el decir que es un logro del gobierno del presidente Calderón incrementar el monto de las reservas internacionales. No hace falta ser un doctor en economía para saber que el Banco Central de México es independiente desde 1992, por lo que sus decisiones de política monetaria son independientes de la administración en turno. La acumulación de reservas es resultado de las metas que tienen para lograr los objetivos de su mandato constitucional (mantener la estabilidad de precios). Irónicamente quien en dicha comparación asume que más reservas es algo positivo ignora que eso es correcto hasta cierto límite. La oferta monetaria (la cantidad de dinero en circulación) tiene dos componentes principales: las reservas internacionales y el crédito interno (OM = RI + CI), puesto que el mandato de Banxico es evitar la inflación y la inflación es un fenómeno normalmente de carácter monetario, Banxico controla el ritmo a que crece la OM. Un crecimiento más rápido implica mayor inflación, un crecimiento más lento menor. Por lo tanto, para mantener un nivel constante de OM, si aumenta las reservas RI debe disminuir el crédito CI. Estimado lector, usted podrá darse cuenta que la conclusión lógica implica que un menor crédito tenga mayores tasas de interés, y con esto sabrá que no siempre es lo más deseable.

Banxico

Así como en este ejemplo hay otros tantos que comparan peras con manzanas, y en algunos casos con naranjas y plátanos. Querer simplificar tanto un análisis al grado de usar información descontextualizada es manipular la información, es querer engañar a las personas y, de manera muy lamentable, es poner el debate público en términos que terminan por empobrecerlo.

Los gobiernos sí pueden ser comparados: existen métodos para hacer equiparables los valores a comparar. Para aquellos que no están inmersos en el tema, el terreno de la política pública ofrece mejores opciones. Es posible comparar gobiernos en tasas de crecimiento, en empleos creados, en la desigualdad que existe durante sus periodos, en los cambios en el porcentaje de personas en condición de pobreza; todas esas comparaciones ofrecen contrastes honestos que pueden ilustrar o no una decisión de votar. El otro esfuerzo, que se oculta tras el humor y la jocosidad, en el fondo le hace un daño al espíritu democrático con el que las personas que lo comparten actúan, pues aquellos que lo tomen enserio no toman una decisión informada, sino una decisión producto de una sutil pero al fin macabra manipulación.

Comparación

De lo anterior surgen dos reflexiones. La primera es la imperiosa necesidad de democratizar el conocimiento, particularmente el conocimiento económico para que la falta del mismo no pueda ser usada para engañar y manipular a las personas: entre más personas tengan un entendimiento funcional sobre la economía, más difícil será para nosotros los economistas salir con argumentos fáciles y sin análisis real, más difícil para cualquier individuo mentirles con algunos números.

La segunda reflexión parte más sobre lo politizada que se encuentra la sociedad. México hoy en día tiene ciudadanos mucho más interesados en la política, desafortunadamente les hacen falta más herramientas para participar e incidir de manera efectiva. El hecho de que hagan suyos temas de interés público es una muy buena señal, lo preocupante es que repitan análisis u opiniones sin evaluarlas y que las imiten sin formar un criterio propio, esto no implica hacerlo de forma solemne, el sentido del humor es un gran mecanismo para comunicar ideas, pero cuando no se tiene cuidado puede ser un vehículo de ideas maniqueas.

La próxima vez que encuentre uno de estos memes, antes de compartirlo piense si la información tiene sentido. Si no lo sabe, lo prudente es dudar y quizá consultar a su economista, politólogo o analista de confianza. A pesar de sus consultas, mantenga la duda de lo que esta persona le diga, investigue por su cuenta y forme su propia opinión. Un país con más personas informadas, que se cuestionan su realidad y que buscan adquirir conocimiento suele ser el mejor antídoto en las épocas de fiebre electoral.

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